El regreso del soldado

Autora: Rebecca West

<<Por favor, ¡no empieces a ponerte nerviosa! —protestó Kitty—. ¡Si a las mujeres nos diera por preocuparnos en estos tiempos cada vez que nuestros maridos pasan quince días sin escribir…! Y además, si estuviera en algún sitio interesante, en algún lugar realmente peligroso, habría encontrado la manera de hacérmelo saber, en lugar de limitarse a un simple «en alguna parte de Francia». Seguro que está bien.>>

La obra

Chris Baldry regresa del frente para encontrarse con las tres mujeres de su pasado: Kitty, su esposa, fría y hermosa; Jenny, su devota prima, enamorada de él en silencio, y Margaret, la única mujer a la que Chris recuerda, su primer amor de hace quince años. Debido a la amnesia, de su prima sólo recuerda la infancia y de su mujer nada en absoluto. En su memoria sólo permanece Margaret. Las tres mujeres deben elegir: o dejarle seguir como ha regresado o intentar «curarle»… Pero Chris también tiene su propia opción…

Una joya estilística y psicológica que trasciende su época y llega a la nuestra con toda su frescura y la misma delicadeza. La sofisticación del texto, aparentemente sencillo, es profundamente conmovedora y su escritura de una belleza absorbente. Uno de los estudios más imaginativos sobre la intimidad, la ilusión, la posesión y el terrible, destructivo esnobismo de la convención social, con la tragedia de la Primera Guerra Mundial como trasfondo.

La autora

Rebeca West es el seudónimo de la escritora y periodista Cecily Isabel Fairfield (21 de diciembre de 1892 Kerry, Irlanda -15 de marzo de 1983, Londres). Fue famosa por sus novelas, ensayos y libros de viajes. Su turbulenta relación con el escritor H. G. Wells duró diez años y dio por fruto un hijo, Anthony. En 1930 se casó con el banquero Henry Maxwell Andrew, con quien vivió hasta que enviudó en 1968.

Escribió para The New Yorker, The New Republic, The Sunday Telegraph y The New York Herald Tribune. También fue una importante corresponsal de The Bookman. Entre sus obras destacan: Oveja negra y halcón gris (1941), su aclamado libro de viajes por la antigua Yugoslavia; A Train of Powder (1955), un libro sobre el juicio de Nuremberg, y su famosa trilogía Aubrey Trilogy.

Algunas opiniones

Esta novela corta habría hecho palidecer de envidia a Henry James. No son muchas las ocasiones en que el buen lector tiene ocasión de dar con una pieza de semejante calado. El libro se abre introduciéndonos en la belleza sentida y vivida de un hogar en el que dos mujeres aguardan el regreso del soldado del que son esposa y prima respectivamente, Kitty y Jenny. Estamos en el tiempo de la Primera Guerra Mundial. La narradora es Jenny, una elección perfecta porque se halla en el punto medio de distancia entre Kitty y Chris, al que ambas adoran. De pronto una mujer vulgar, Margaret, que desentona en el orden de belleza y perfección de esta casa de clase alta, aparece para dar noticias de Chris, que se encuentra herido en un hospital de Boulogne. Su herida es mental: ha perdido la memoria de los últimos quince años, es decir, ha olvidado a su esposa y los años vividos con ella, además de la experiencia de la guerra. Margaret –descubrimos– fue un primer amor de Chris y a ella ha llegado la noticia de su estado antes que a su esposa. ¿Por qué? Vuelto a casa, Chris reclama ver a Margaret. Esta realidad se impone al mundo perfecto y Jenny, cuya mirada conduce el relato, no puede evitar ver lo que ve cuando Chris regresa. Jenny espera que, al reencontrar a Margaret, Chris se dé cuenta de la vulgaridad de esta mujer aviejada y se reintegre a su mundo. Pero la noble Jenny no puede evitar ver lo que sucede ante sus ojos. Y la novela, entonces, desvela lo que esconde la vida real frente a la vida impostada. Si la sugerencia es el alma de la literatura, ésta es una novela perfecta. Todo el relato es una soberbia construcción narrativa que conduce a un final insuperable; es como si la mirada de Jenny, como testigo del drama, abriera de nuevo (y contra sus deseos) la casa feliz y, al ir dando luz a cada una de las habitaciones, la descubriera por entero en su verdadera realidad. El relato se cierra de manera gloriosa y el lector queda anonadado. Una obra maestra. (‘El olvido de la belleza’. José María Guelbenzu, Babelia, El País, 27/09/2008)

Adaptaciones cinematográficas

El retorno del soldado fue llevada al cine en 1982 por Alan Bridges, protagonizada por Alan Bates, Julie Christie, Glenda Jackson y Ann-Margret.

Descargar archivo

Si le gusta el contenido de esta página y quiere contribuir a su mantenimiento, cualquier aportación será bien recibida.

donate button
Please choose the donation payment system